El arte es psicodélico, en el sentido etimológico de esta palabra, de la psique: la manifestación, la revelación de algo que sucede en el interior de un sujeto. Esta dimensión psicodélica apunta, pues, a la manifestación de la complejidad misma del sujeto; y por lo tanto la tarea del arte, lo que hace el arte, es ofrecer la posibilidad de que de una manera más o menos clara, más o menos evocadora, más o menos especifica algo quede intensificado y registrado de esa complejidad psíquica en las obras, y quede así disponible para los demás.

El proceso de creación artístico

A través del proceso de creación artístico el artista, experimenta una catarsis donde comienza a expresar un cúmulo de sensaciones, emociones e ideas. Durante este proceso, se comienza el desarrollo metodológico de representación, donde se comienzan los primeros bocetos, las primeras imágenes representadas. Es a través de este proceso complejo de explicar, cuando el artista comienza su proceso de creación de la obra. Para muchos artistas hay momentos de crisis en la vida personal y en muchas ocasiones, estos problemas se juntan con las dificultades del oficio. Es en muchas situaciones cuando de este modo surgen los bloqueos creativos. Por ello una buena herramienta para la autogestión personal de las emociones es el coaching, facilitando recursos para gestionar nuestros estados anímicos, los bloqueos, las creencias limitantes y las dificultades del día a día.

«¿Cómo voy a entender algo si no me entiendo a mí mismo?, o ¿cómo voy a pensar con objetividad sobre algo?, si no reconozco mi propio trasfondo de condicionamientos, de creencias no cuestionadas, de prejuicios. ¿cómo voy a entender la naturaleza de las cosas si no sé quién soy? O ¿cómo voy a entender el funcionamiento de la sociedad y transformarla, sino consigo entender mi propio funcionamiento y transformarme a mí mismo? El conocimiento de sí mismo me parece, básico»

Comprendernos a nosotros mismos no es tarea fácil, pero sí nos facilita tener mas herramientas donde poder elegir en cada momento. Por ello el autoconocimiento y el desarrollo personal contribuyen a que el proceso creativo sea mas fluido. Si soy capaz de gestionar mis procesos internos, comprender su trasfondo y ser capaz de expresar las emociones y los sentimientos sin cohibirlos, puedo ser capaz de realizar y expresar la naturaleza de esa misma obra manteniendo su esencia. Es por ello por lo que considero que en la mayoría de los bloqueos creativos, existe el riesgo de estar experimentando un breve crisis personal, que bloquea toda esa energía creativa. Es por eso por lo que durante cualquier proceso creativo, es prácticamente imposible separar lo personal de lo artístico, ya que nosotros somos el propio instrumento de expresión artística.

«…Si damos los atributos de un médium al artista, debemos, entonces, negarle la facultad de ser plenamente consciente, en el plano estético, de qué es lo que está haciendo o por qué lo hace. Todas sus decisiones en la ejecución artística de la obra se basan en el dominio de la pura intuición, y no pueden ser traducidas en un auto-análisis, habladas o escritas, o incluso, pensadas»

Si es cierto que en muchos casos el artista tiene que recurrir a esa magia (siguiendo con la comparación de médium de Duchamp) generada durante el proceso de creación, siendo en muchas ocasiones complejo de expresar, debido a que no siempre se emplea un lenguaje racional. Comprender lo que se manifiesta intangible a la realidad propiamente percibida, conlleva desarrollar una sensibilidad muy refinada, capaz de captar todas esa vibraciones de información y contenido creador.

«Existe, en efecto, un camino que partiendo de la fantasía lleva a la realidad: el arte. El artista también tiene una predisposición hacia la introversión, y no ha de ir muy lejos para convertirse en neurótico»

A raíz de esta breve definición que empleó Freud en su introducción al psicoanálisis en 1933, para definir la naturaleza de los artistas. Hay una línea muy fina sobre la que en muchas ocasiones el artista camina y es el principio de la neurosis y el final de la locura. Es por ello que me parece importante aclarar que a lo largo de la historia se han dado casos de grandes genios, que terminaron relacionados con este tipo psicopatologías. Con esto quiero decir que dentro del abanico que abarcan las artes, el artista no tiene porque estar rozando una enfermedad mental, ni sentirse frustrado o al borde de la desesperación. La creatividad puede surgir desde cualquier tipo de emoción ya sean desde las más desagradables y aterradoras, hasta de las más agradables y positivas.

«La creación artística abre el diálogo con uno mismo, el artista crea para sí mismo, más allá de todo contexto cultural»

Al mismo tiempo que he explicado brevemente los distintos aspectos del proceso de creación artística, me parece importante hacer un breve hincapié en la finalidad de la creación artística como medio terapéutico. El expresar a través de la expresión artística es liberador y sanador. Es una forma sencilla de sacar emociones ya que no tienes que filtrarlas por medio de la palabra, empleando el pensamiento lógico. Este tipo de procesos pueden ser de gran ayuda para personas que tengan dificultad para reconocer y exteriorizar sus emociones y sentimientos. Aunque ambas ramas confluyen en el proyecto Conectaarte, la primera enfocada a artistas centrada más en los bloqueos durante el proceso creativo, miedos…

Y la segunda rama, más enfocada a personas que no tienen relación con el mundo artístico, para desarrollar creatividad y trabajar procesos emocionales. Es por ello por lo que considero una buena opción el plantear estos dos tipos de servicios en el mercado, ya que es un sector poco explorado y puede ser una buena opción dado mi perfil profesional y personal.

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